A veces los comienzos y las presentaciones son un poco difíciles porque uno nunca sabe cómo definirse. Muchas veces es más sencillo decir lo que no se es. En este caso voy a pediros un poco de paciencia para que si os apatece me vayáis conociendo a través de mis "escritos" (como decía un profesor mío). Empezaré por una palabra que me viene persiguiendo desde hace ya algunos años(6 por lo menos) y de la que no me "puedo" separar.
Lo confieso, sí, soy becaria.
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Leía el blog de un amigo que desde hace unas semanas ha cambiado su temática y ha empezado a llamarse "Soy becario...pero tengo sentimientos"...(http://vieenrose.blogia.com/) y me planteaba si nuestro futuro hasta los 30 como dice él (Xavi para los amigos) estará marcado única y exclusivamente por becas.

Se dedica a esto del periodismo, como yo, y le conocí curiosamente gracias a una beca que ambos tuvimos la suerte de disfrutar en Bruselas. Si nos ponemos a comparar, estoy segura de que esa ha sido una de las mejores becas de nuestra vida, pero ahora, con la carrera terminada, una amplia formación en todo lo imaginable (bueno, en amaestrar gatos aún no nos hemos licenciado, pero...), con muy buenas palabras de algunos de nuestros ex jefes, disponibilidad para viajar, etc... sólo tenemos a la vista a medio y largo plazo la posibilidad de ser “becarios".

No es lo malo ser becario en sí, sino las condiciones que en la sociedad actual eso implica. Sueldo escaso, mínimo o inexistente, condiciones laborales muy deficientes y ninguna posibilidad de progresar en el puesto o la empresa. Mucha gente me decía que los becarios son aprendices y que por eso no tienen responsabilidades, que se están formando, que es lo que hay que hacer para que luego tengas alguna posibilidad de que te contraten en la empresa. Pero eso son falacias, no es cierto que sea un periodo de formación, es un periodo en el que estás haciendo el trabajo de otra persona, sustituyéndola con todas las de la ley (o evitando a la empresa que cree un puesto de trabajo necesario) con toda la responsabilidad y sin ningún tipo de formación que la de los palos que te va dando el día a día. Cuando los mayores dicen que no sabemos lo que es trabajar, me río (por no llorar) porque creo que ya tengo algunas nociones de “vida real” en los 5 ó 6 periodos de prácticas que he pasado (de entre 3 meses y un año cada uno). De hecho, he estado en muchas más empresas que la mayoría de personas “mayores” que conozco.

Otro punto importante es la posibilidad de quedarse en la empresa. Tú te esfuerzas, pasas más de 12 horas al día currando, no dices ni mu cuando te exigen más, estás a lo que ya no es ni siquiera tu responsabilidad…y cuando llega el día del adiós…sin ningún miramiento, te largan. Da las gracias si te despide el subdirector, tu jefe o alguien de la empresa, porque en muchos casos no se dignan ni a agradecerte el trabajo realizado. Eso sí, el día que hayas hecho algo mal (1 de 50), tranquilo, te dirán que no vales para eso, que no necesitan a gente como tú. Es realmente frustrante ver cómo nos tratan!!!

En fin, no hablaré ya de eso que dicen que es la “vocación”, por la que los periodistas (entre otros) tenemos que aguantar carros y carretas si queremos tener un trabajo digno (o medio digno)…

Algún día seremos mileuristas chicos, os lo prometo…pero no me atrevo a pronosticar cuando será.